Reseña: El coronel no tiene quién le escriba de Gabriel García Márquez

916609Título: El coronel no tiene quién le escriba 
Autor: Gabriel García Márquez
Editorial: Oveja Negra
Año:1989
Nº de Páginas:85
 
Sinopsis: Un empobrecido coronel aguarda desde hace quince años una pensión de guerra que les permita vivir a él y a su esposa asmática. Resignado a no recibir jamás la pensión prometida, el coronel cifra sus esperanzas en los ingresos que pueda proporcionarle la venta de su sola posesión de valor: el gallo de pelea que le dejó su único hijo tras morir.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Mi padre, desde que tengo memoria, conserva una colección de libros que abarca la mayor parte del trabajo (colección de la que, curiosamente, Cien años de soledad se perdió antes incluso de nacer yo). De vez en cuando, mientras pululaba entre las estanterías de mi casa, miraba este pequeño volumen, del que mi padre me había hablado con gran cariño. Un día de febrero, por fin me decidí a escuchar lo que estas páginas querían decirme.

Originalmente publicado en 1961 mientras su autor pasaba por una penosa racha, esta pequeña novela, o quizá relato extenso, tiene algo que aún hoy en día resuena.
 
Nos hallamos ante la historia de un buen hombre que ha trabajado toda su vida, sólo para sentarse a esperar la carta que le diga que va a comenzar a recibir su pensión. Mientras tanto, su esposa realiza maniobras imposibles para mantener la economía doméstica a flote. Pero también es la historia de un pequeño pueblo asediado por la censura, la incertidumbre, la violencia, la pobreza y el mantener las apariencias a toda costa. y también es la historia de una pareja que ha perdido un hijo de la manera más terrible. Y, claro, también es la historia de un pobre gallo de pelea.
Cuando lo leía, no podía evitar dejarme llevar, como en un sueño, por la prosa de García Márquez. Al mismo tiempo que su narración resultaba impecable, las palabras siempre exactas, me encontré ante un relato casi costumbrista, y de alguna manera muy actual. Me encontré ante un dolor terrible, el de las personas que han sufrido en sus carnes demasiada guerra, demasiada muerte.
 
"-La ilusión no se come -dijo ella.
-No se come, pero alimenta -replicó el coronel." 

Todo el relato, como el lugar donde sucede la acción e incluso el propio protagonista, nuestro eterno y fiel coronel, dan la sensación de ser algo triste, grisáceo, crepuscular. Al leer, presenciaba la muerte constantmente. Y sin embargo, hay una nota de esperanza constante, de optimismo casi desesperado que hacía que me debatiese constantemente entre la sonrisa y la mueca. Porque hay algo increíblemente hermoso, pero a la vez terriblemente triste en este relato.
La prosa del autor, como siempre, es tan viva que una cree sentir los sabores, ver los colores, y hasta sentir los olores.
No pude soltarlo ni un segundo. Lo recomiendo sin duda alguna. 
Me gustaría pensar que, después de todos estos años, el coronel por fin tiene a más de un candidato que le escriba.

"La vida es la mejor cosa que se ha inventado."
 
¡Hasta la próxima!

Comentarios

  1. Hola!
    Solo he leído un libro de García Márquez en mi vida, que además no fue uno de estos tan aclamados que tiene. Y me gustó mucho. Consiguió mantenerme en vilo toda la novela. Así que no sé muy bien por qué no he seguido leyendo nada suyo. Y menos cuando las personas hablan así de él. Le pondré remedio pronto jajajaja
    Un besote!

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    Respuestas
    1. Me alegro de que te haya gustado el autor y te haya interesado este libro. Espero que lo disfrutes un montón <3

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